Cómodos con nuestro cuerpo, seguros con nuestra labor empresarial

Cómodos con nuestro cuerpo, seguros con nuestra labor empresarial

¿Cómo conseguir liderar una empresa con éxito y que eso no termine influyendo en nuestra vida privada? La mayoría de los empresarios y las empresarias a los que les va bien encuentra una pequeña dificultad a la hora de conciliar la vida profesional como la familiar o la personal. En muchas ocasiones se ha llegado a pensar, no sin parte de razón, que el éxito empresarial no es compatible con una vida en familia o con multitud de tiempo libre. Los motivos son muchos y lo cierto es que están bastante bien argumentados.

Pero ser capaces de combinar ambas cosas no es una misión imposible ni mucho menos. Y la verdad es que también hay argumentos más que de sobra para defender esa tesitura. Ser un empresario o una empresaria de éxito es una tarea dura, pero si somos capaces de estar cómodos con nosotros mismos podemos ser capaces de conseguir lo que muchos otros no consiguen. ¿Y cómo podemos sentirnos cómodos con nosotros mismos? La respuesta que muchos dan es manteniendo un cuerpo y una figura que nos haga sentirnos felices.

Mantener ese cuerpo que siempre nos ha gustado es importante por varios motivos. En primera instancia, porque nos permite, como hemos dicho, mantenernos felices. En segundo lugar, es elemental porque un empresario vive en buena medida de su imagen y mantenerla cuidada es sinónimo de éxito en buena parte de los casos. Finalmente, mantener su cuerpo es importante de cara a conseguir la salud de hierro que tan importante es para hacer posible mantener la vitalidad y la eficacia en el trabajo.

Sin embargo, no es fácil que una persona con tan poco tiempo libre como un empresario o empresaria encuentre el momento ideal para hacer posible realizar ejercicio físico. Ese es el motivo por el cual, según los datos que han manejado desde una entidad como Artestética, muchos y muchas de quienes se dedican a labores de dirección o gestión empresarial han optado por someterse a operaciones de cirugía.

El resultado no podía ser otro que el de una mayor satisfacción consigo mismos. Aunque bien es cierto que no se puede garantizar que ese éxito empresarial dependa sólo de sentirse cómodo, la verdad es que algo como eso ayuda. Eso es lo que se desprende de las declaraciones de muchas personas de negocios que han apostado por este cambio y a las que les ha salido bien hacerlo.

Esta es sólo una de las claves

Decíamos que no siempre funciona el hecho de sentirse bien consigo mismo y triunfar. Y es que conseguir que los negocios funcionen a la perfección es algo que depende de un sinfín de cosas. En el blog Cuida Tu Dinero se desprenden muchas de las necesidades de muchos empresarios para conseguir el éxito, entre las cuales se destacan actitud, pasión, disciplina, mejora, experiencia, descartar el fracaso, flexibilidad, consejos, acción o incomodidad, a las cuales hay que añadir la seguridad que aportar el sentirse a gusto consigo mismo.

Sin embargo, no debe pasarse por alto una cuestión que debe ganar todavía mucho peso dentro del mundo empresarial: el hecho de cuidar de los empleados. Para conseguir el triunfo es elemental que no sólo sea el empresario el que se encuentre cómodo, sino que ocurra lo mismo con todos los trabajadores que se emplean para él. Es evidente que sin ellos sería completamente imposible que una empresa consiguiera todos los objetivos que se marca a principio del ejercicio y de ahí que sea una prioridad el tratar de que, en la medida de lo posible, se cuide de los empleados en la medida en que indica Forbes.

En una sociedad en la que se ha convertido en elemental el hecho de mostrarse seguro, conseguir sentirse cómodo es una virtud de aquellos y aquellas que saben que están haciendo un buen trabajo tanto en su ámbito profesional como en el más personal. Y tiene mérito, porque conseguirlo en ambos sentidos es una tarea que requiere de mucha preparación y no menos sabiduría. Una tarea que, en definitiva, no puede dejarse en manos de cualquiera y que requiere de personas capaces y, sobre todo, con una capacidad de acción por encima de lo normal.