Del despido por embarazo a revolucionar el mundo editorial

Vivimos en un país lleno de noticias que nos hablan de injusticias en todo momento. Un día vemos que las cláusulas suelo no son legales, otro días nos dicen que nos han cobrado los gastos de formalización de hipoteca, de los que debe hacerse cargo el banco, e incluso hace muy poquito nos decían también que la administración había estado cobrando la plusvalía de los inmuebles cuando en realidad estos no habían subido de valor. Pues bien, en un país así, queremos daros ánimos y contaros una historia de éxito, la de una mujer que al ser propuesta para un ascenso decidió que debía comunicar que estaba embarazada y lo que se llevó al final fue un despido que le hizo renovar su vida y acabar triunfando al revolucionar el mundo editorial para los más pequeños. Y es que no debemos rendirnos, ante este tipo de injusticias conviene siempre conseguir un buen abogado, como el bufete Durán & Durán, y tirar hacia delante reivindicando nuestros derechos.

Como decíamos, en estos años hemos estado viendo también cómo todo esto que se ha declarado ilegal ha sido gracias a personas que no se han conformado, que han tirado hacia delante con sus reivindicaciones y que los tribunales han validado creando jurisprudencia que sirve para proteger a los demás demandantes. En Madrid, Barcelona y Sevilla tenemos este despacho de abogados Durán & Durán que es el que recomendamos porque se trata de un despacho generalista y multidisciplinar, que a su vez dispone de abogados y profesionales especialistas en distintas ramas del derecho: Bancario, Mercantil, Consumidores, Seguros, Civil, Administrativo, Penal y Laboral. Además, son abogados especialistas en casos de afectados por participaciones preferentes de entidades bancarias.

En el caso os comentamos de éxito se trata de una cuestión laboral. Es una vergüenza que en un país del primer mundo como es España se siga discriminando así a la mujer y se la despida por estar embarazada. Algo incomprensible incluso siendo hombre, ya que precisan de las mujeres y sus partos para que siga habiendo natalidad en el país y se puedan cobrar las pensiones. Aunque no sé de qué nos extrañamos, si hace nada un eurodiputado polaco decía que las mujeres debían cobrar menos porque era más pequeñas y más débiles. En pleno siglo XXI.

Pero vamos a contaros ese caso que mal empezó pero que se ha convertido en algo bonito. A Cristina Rodríguez, cofundadora de una empresa editorial para niños, es publicista de profesión. Cuando le ofrecieron un ascenso, ella consideró oportuno mencionar que estaba embarazada de su primera hija. Entonces, la empresa para la que trabajaba decidió cambiar su ascenso por un despido. Para ella fue un punto de inflexión, que la motivó a trabajar para ella misma y por sus sueños. Ese fue el germen de lo que hoy es su empresa.

La empresa comenzó siendo un estudio fotográfico donde hacía fotos a los niños en un croma y después los añadía a los cuentos en escenas fantásticas con fotorrealismo ilustrado. Llegó un punto en que Cristina ya no podía aceptar más clientes y estaba saturadísima de trabajo, así que empezó a darle vueltas a la idea de hacerlo escalable. Así nacieron los libros personalizados en los que los niños se pueden convertir en auténticos protagonistas de las historias, a través de sus dobles virtuales.

Mumablue, que es el nombre de esta startup española de creación de cuentos personalizados a través de una intuitiva herramienta online, ha superado ya los 20.000 libros vendidos desde su nacimiento en 2015. Además, ha iniciado su expansión internacional mediante la traducción de sus obras al alemán, francés e italiano y la venta a más de 20 países, con especial foco en Estados Unidos, Canadá y México. Y, obviamente, también las tenemos en catalán. La herramienta está integrada en la web y permite crear al protagonista del cuento con solo unos clics, sin tener conocimientos de informática. Tan solo hay que introducir el nombre del niño o de la niña y sus rasgos físicos: ojos, pelo, rasgos, color de piel o pequeños accesorios que contribuyen a favorecer la confianza de niños con alguna necesidad especial, como audífonos o gafas. Después, solo hay que seleccionar la aventura que va a protagonizar el niño protagonista. También se pueden elegir otras opciones, como que el libro esté íntegramente en mayúsculas, ya que esto ayuda a muchos niños a identificar las letras cuando están empezando a leer.

Actualmente, hay tres historias diferentes escritas por la propia Cristina, en las que los niños viajan a otro país, al fondo del mar y a un mundo de fantasía. A través de estas aventuras, los niños pueden aprender los valores de la amistad, la confianza o cómo vencer sus miedos.

El proceso de trabajo que hay detrás

La cara visible es un editor online que ayuda a crear el avatar que protagonizará la historia. Sin embargo, detrás hay un proceso artesanal de creación de libros, de una forma muy similar a la de una película de animación de cine. Con el añadido de que cada historia debe contar con decenas de variantes que se correspondan con las posibilidades de personalización de los avatares. Primero, Cristina Rodríguez redacta el guion, lo comparte con el equipo y contrasta la historia con un psicólogo para asegurarse de que logrará transmitir los valores adecuados. Después, se realiza un desglosado del texto por escenas y se hace el storyboard con el planteamiento que iría en cada una de las escenas/páginas del cuento.

En ese punto, se hace un color script (un mapeo del color, la luz, la emoción y el sentimiento que van a transmitir las páginas) para definir la gama cromática de cada libro y usar ciertos colores siguiendo los patrones de la psicología del color en algunas escenas clave. Una vez está todo definido, se pasa a línea limpia, se vectoriza, se colorea el fondo de la escena y se pintan todas y cada una de las opciones de combinatoria en cada una de las escenas (decenas de peinados, tonos de piel, ojos, audífonos, gafas, etc., en distintos colores). Por último, se añaden algunos efectos de luces y sombras.

Una vez se ha realizado todo este proceso, se suben esas imágenes al servidor para que la gente pueda seleccionar las distintas opciones a través de la web. Pueden ser unas 500 imágenes por escena y son 19 escenas a doble página más el diccionario y la dedicatoria donde además el usuario puede subir una foto. En resumen: un trabajo de más de 1000 horas por cada cuento que tiene un final feliz, como el de esta trabajadora a la que querían despedir por el pecado de ser mamá.

Lo dicho, no os dejéis amedrentar nunca por nadie ni perdáis vuestros derechos, recurrid siempre a un buen abogado, como los del despacho Durán & Durán, y convertíos en dueños de vuestro destino, como la frase que ayudó a Mandela Mandela.