Reformas para la Prevención de Riesgos Laborales en Oficinas

Dicen que “la paciencia es la madre de la ciencia” aunque para mí más bien la primera parte de esta ecuación se la dedicaría a la experiencia. Y es que solo la experiencia te hace aprender de cada uno de los errores que vas cometiendo en el camino.

Cuando empecé a montar mi empresa de Desarrollo Web carecía por completo de conocimientos sobre el mundo empresarial, la gestión tanto a nivel administrativo como en la gestión de personal.

Estaba totalmente perdida a la hora de saber cómo elegir a mi equipo, así que lo que tenía en cuenta en mis entrevistas con posibles candidatos era, principalmente, la experiencia que tuvieran y los conocimientos técnicos sin valorar si la persona me caía bien o me daba buena sensación.

Han pasado más de ocho años desde mis comienzos, por fin empiezo a levantar cabeza no sin antes haber pasado por un par de crisis que casi me llevan a desistir en mi intento de montar mi propio negocio.

Tuve dos grandes momentos de crisis, el primero debido a un empleado que trabajaba para mí de freelance y al que me negué a contratar porque no tenía los medios para hacerlo. Ante mi negativa a contratarle este empleado me denunció y se inició una complicada situación con juicios de por medio.

Finalmente, tuve que pagarle una pequeña cantidad de dinero, si bien, en general gracias a la profesionalidad de mis abogados no salí tan mal parada.

Otro de los problemas los tuve cuando me llegó una inspección y declararon que no tenía el espacio de trabajo correctamente habilitado en cuando a las medidas mínimas de prevención de riesgos laborales.

Por suerte, tan solo fue una llamada de atención y no llegaron a multarme. Desde entonces, he cuidado de tener la oficina perfectamente diseñada para prevenir cualquier posible riesgo laboral.

La Importancia de la Señalización de Peligro

Una de las cosas que me faltaban era una correcta señalización de peligro. Las señales de seguridad sirven para informar o advertir de la existencia de un riesgo o peligro, de la conducta a seguir para evitarlo, la localización de las salidas y elementos de protección o para indicar la obligación de seguir una determinada conducta.

La señalización puede ser de tipo visual, olfativo o táctil pero las más usadas son las señales visuales y las acústicas. Ambas pueden tener un carácter provisional o permanente.

Su existencia, por otra parte, nunca debe sustituir las medidas técnicas y organizativas.

Una adecuada señalización siempre debe estar acompañada de una información y formación sobre su significado.

Ya sea para evitar la sobreabundancia se señales, o por el efecto negativo de desincentivar la atención.

También conviene evitar la interferencia de señales, por excesiva proximidad en el espacio o en el tiempo.

Por otra parte, también es importante asegurar que el emplazamiento y la visibilidad o potencia, en su caso, son óptimas. Si tenemos dudas de qué es necesario señalizar siempre podemos consultarlo en caso de no estar seguros, pero, por lo general, necesitaremos señalizar todo aquel elemento o situación que pueda constituir un riesgo para la salud o la seguridad.

En especial, lugares de almacenamiento de sustancias y productos peligrosos, así como lugares peligrosos, obstáculos, tuberías y salidas de emergencia.

En mi oficina, por ejemplo, faltaban varias señalizaciones además de un par de extintores de incendios. Me fue un poco más difícil encontrar extintores de las características que quería, pero hablando con un compañero supe de Extintores Balsamar y dí con el modelo que era perfecto para mi oficina.