A todos se nos gana por el estómago

Da igual si es una rueda de prensa y pretendes agasajar a los periodistas para conseguir una nota en un periódico sobre tu empresa o si lo que quieres es firmar un contrato o acuerdo con otra compañía, porque un buen tentempié, aperitivo o piscolabis puede conseguir milagros. Lógicamente, cuando la persona que tienes enfrente es muy reticente a la propuesta que le estás ofreciendo, el tentempié poco va a conseguir, pero la impresión que creas en tu clientela con un buen catering en ciertos momentos puede ayudarte a conseguir que den el pequeño paso que les falta para comprar tus productos o contratar tus servicios.

Esto no es algo nuevo, no estoy descubriendo nada que antes no haya pensado alguien, de hecho por eso miles de acuerdos y contratos se cierran en cenas o comidas de negocios, donde alguna copita de alcohol va y viene para hacer la situación más distendida, pero por algún extraño motivo, el pequeño empresario no termina de ver cómo puede favorecerle hacer algo así, y son sólo las grandes compañías las que envían a sus directivos a comidas y cenas empresariales con colaboradores, clientes o compañías externas en busca de acuerdos y contratos.

Pymes en acción

Dicho todo lo anterior, la pregunta ahora sería ¿Cómo puede ayudarme un catering a mejorar mi imagen de empresa y, por ende, mis beneficios? O también ¿En qué momento sería idóneo preparar un catering para mis clientes o asociados? Pues vamos a dar un breve repaso con algunos ejemplos.

Inauguraciones

Cuando pensamos en “inauguraciones” solemos tener en cuenta sólo el momento en el que abrimos un nuevo negocio, sea del tipo que sea, y ofrecemos a la gente del barrio y a nuestros conocidos un pequeño aperitivo con alguna bebida para celebrar la apertura del nuevo establecimiento. Eso está muy bien ¿pero por qué sólo cuando inauguramos la apertura del negocio? Tened en cuenta que la implantación de un nuevo servicio, un nuevo producto o incluso la ampliación del establecimiento puede ser motivo de inauguración también, y con este tipo de reuniones sociales, si somos inteligentes, podemos conseguir presentar aquello que nos interese a los clientes potenciales que acudan al evento. Personalmente, para las inauguraciones de locales y establecimientos prefiero los catering dulces, a modo de celebración. Podéis ver varios ejemplos en El Molí Pan y Café.

Reuniones con proveedores, posibles inversores y/o asociados

Todas las empresas, sean pequeñas o grandes, tienen proveedores en mayor o menor medida, y aunque no vamos a hacer reuniones con aperitivos cada vez que un proveedor nos traiga el pedido del mes con el producto demandado, sí podemos hacer este tipo de reuniones cuando queremos firmar nuevas condiciones o un nuevo contrato con proveedores, inversores o asociados. Hablamos, por ejemplo, de una empresa familiar de instaladores de aire acondicionado que va a dejar de trabajar con la marca “X” y busca distribuir una o más firmas diferentes, para lo cual hace una reunión con varios distribuidores o representantes de dichas firmas. Hablamos también de la pequeña empresa de barrio que busca asociarse para abrir nuevos establecimientos, o para vender online a través de algún portal, etc. Hablamos también del taller mecánico que busca asociarse con un taller de chapa y pintura o con un taller de neumáticos para cubrir toda la demanda de sus clientes… Son muchas las situaciones en las que podemos pensar que es interesante ofrecer un catering o piscolabis, en esta caso y en mi opinión, salado. Echad un ojo en La Frolita si queréis más información.

Fechas señaladas

¿Por qué no festejar ciertas fechas con tu clientela de confianza? Si eres el propietario de una panadería de barrio, de una peluquería, charcutería, mercería… la mayoría de los establecimientos que funcionan bien en los barrios de las ciudades cuentan con una clientela más o menos fija o periódica, y esos clientes son los verdaderos mantenedores del negocio así que ¿por qué no celebrar con ellos el aniversario de tu pequeña empresa, o la Navidad? Si eres una peluquería puedes invitar a tus clientes con un cartel  en el interior de la peluquería (con el fin de que no se apunte algún transeúnte que pudiera ver el cartel en la puerta del establecimiento), del mismo modo que si tienes cualquier otro tipo de negocio pequeño y familiar. Si en tu sector vendes alimentación tal vez sería interesante que ofrecieras un picoteo de tu producto, por ejemplo, si eres una charcutería puedes ofrecer pequeñas porciones de lomo, jamón, chorizo, etc. a modo de aperitivo junto con algún refresco y algo de pan o similar.

Como veréis, aunque no se trata de gastar dinero por gastar o de invertir dinero agasajando a clientes que no se lo merecen, tener detalles con aquellos que sí se merecen nuestra atención, o con las personas que nos interesa que nos tengan en cuenta, puede mejorar nuestra imagen en ellos y eso, a la larga, puede traer grandes beneficios.