El negocio de la sal, uno de los sectores más rentables de nuestra economía

El negocio de la sal, uno de los sectores más rentables de nuestra economía

Llega el invierno y las necesidades y demandas de los españoles y las españolas se transforman de una manera muy grande. Nuestro país presenta una característica muy particular, que no es otra que la diferencia de las temperaturas entre los meses más crudos de ese invierno con las de los meses de julio o agosto, que son un verdadero infierno. La actitud de la población cambia por completo de un momento a otro y los productos que compra o necesita también sufren variaciones. Por lo general, la alegría a la hora de comprar suele ser menor cuando hace frío que cuando las temperaturas son más altas, a excepción de la Navidad, claro. 

Sin embargo, hay que tener claro que hay negocios que son mucho más propicios para los momentos de invierno. Uno de los ejemplos que mejor lo pone de manifiesto es el del negocio dedicado a la producción y venta de sal, que es uno de los sectores con más recorrido en el interior de nuestras fronteras. Las ventas de sal se multiplican durante los meses de invierno a causa de la necesidad que tienen los municipios de provocar el deshielo de sus carreteras de acceso y sus calles. 

Tradicionalmente, y como ya os hemos comentado más arriba, España ha sido un buen productor de sal durante una buena parte de su historia. El hecho de que nos encontremos rodeados de mar por todos lados a excepción de por la frontera pirenaica y Portugal ha posibilitado que eso sea así. Y es que hemos sido capaces de transformar nuestra situación geográfica en una ventaja en ese sentido, lo cual ha llevado asociado un cierto crecimiento económico y también la generación de muchos puestos de trabajo a lo largo de las décadas. 

Una gráfica propiedad de la página web Statista informaba de la producción de sal en España desde el 2011 hasta el 2018. En todos y cada uno de esos años, la producción de este bien se ha mantenido por encima de las 4 millones de toneladas métricas, algo que pone de manifiesto el potencial que tiene España en este sentido y la buena labor que se viene generando desde el sector de un tiempo a esta parte. Algo que podríamos destacar como positivo en este campo es que no solo tenemos la suficiente sal como para autoabastecernos y cubrir esas necesidades que hemos comentado que tienen, por ejemplo, las ciudades y municipios, sino que la producción nos deja margen para exportar. 

En un país que está caracterizado por un fuerte impacto de sectores como el turismo o la construcción, a veces olvidamos otra serie de actividades que no solo son básicas para nuestra economía, sino que, además, refuerzan la calidad de nuestra industria de cara al exterior. Uno de los ejemplos que mejor lo ponen de manifiesto es el de la industria de la sal, de la que España es uno de sus máximos exponentes, siendo espoleada por el hecho de estar bañada por el Mediterráneo, el Atlántico y el Cantábrico. Los profesionales de Humanes Guillén Eurosal nos han comentado que este es uno de los sectores que, a causa de ello, goza de mejor salud en España en el presente y uno de los que más margen de crecimiento tiene de cara al futuro. 

Un bien bastante demandado en nuestro país 

La sal es uno de los bienes más demandados ahora que ya tenemos encima los meses de invierno. Aunque tenemos la fama de ser un país con unas temperaturas cálidas, hay que tener en cuenta que España también es el hogar de provincias como Burgos, Palencia, Guadalajara, Soria, Teruel, Huesca, Valladolid, Salamanca, Cuenca… que no destacan precisamente por sus apacibles temperaturas y sí por las grandes heladas que se producen de manera continua entre los meses de octubre y abril. Los pueblos de estas provincias (que por lo general suelen ser bastante pequeños) tienen que tener una reserva de sal si no quieren ver cómo se producen restricciones de acceso y salida durante el periodo que hemos indicado. 

Estamos seguros de que la sal va a seguir siendo uno de los productos estrella de cada al invierno en nuestro país. Y es que no es para menos. Es una inversión en seguridad en nuestras carreteras y todos lo sabemos. Por eso, dedicarse a este negocio puede ser rentable y precisamente por eso hay muchas empresas y personas que están interesadas en conocer más a fondo lo que tiene que ver con la producción de sal, su venta y su posterior distribución. Eso es lo que está pasando en España y lo que se va a convertir en habitual de cara a los próximos años. Desde luego, se trata de un valor seguro.