Equilibrio entre lo personal y lo profesional ¿Sueño o Realidad?

Equilibrio entre lo personal y lo profesional ¿Sueño o Realidad?

En la actualidad es bastante complejo compaginar la vida personal y la profesional de forma eficiente, en la mayoría de los casos, porque le damos prioridad a la profesional, sin considerar que darle a una más importancia que a la otra, perjudica ambas por igual.

Es evidente que en el momento histórico que vivimos, tenemos que ser muy eficientes en lo que a tiempo laboral se refiere puesto que la competencia es altísima y si no destacamos lo suficiente, nuestra empresa puede prescindir de nosotros en la búsqueda de mejorar sus alcances.

La cosa es que si nuestra vida personal está descolocada, nuestras actividades laborales se verán afectadas de alguna manera. Para evitar esto, podemos seguir algunos consejos que nos permitan hacer de nuestro tiempo libre, uno eficiente, de forma que podamos nivelar exitosamente ambos aspectos de nuestra vida.

Es sabido por todos que la vida personal, no es sólo la familiar o la que existe entre pareja, la vida personal abarca nuestra salud mental, el tiempo que invertimos en las labores de la vida diaria -cocinar, hacer la colada, mantener el orden en casa, lavar el coche, llevar a los niños al colegio, asistir a reuniones de padres y representantes, tomarnos unas cañas con los colegas, ir al banco-, las horas de sueño, y muchos otros aspectos que necesitamos para tener una vida personal plena, o por lo menos, lo más plena posible.

Es por ello que saber administrar nuestro tiempo es prioritario para el éxito personal y profesional, por esa razón, queremos compartir algunos consejos que puedan facilitar la distribución eficiente del tiempo

Planifica tu menú semanal y tenlo todo a la mano

Sabemos que las jornadas laborales son largas y que en pocas oportunidades nos da tiempo de ir a comer a casa. Planificar las comidas con antelación nos ayuda a definir con tiempo lo que debe comprar y cómo lo vamos a preparar. Es por ello que Hida Alimentos, nos sugiere dejar el menú semanal -tanto para la casa como para el curro- preparado, solo para calentar, hacer esto puede ahorrarnos mucho tiempo diario que podemos utilizar de otra manera. Define un día de la semana para la compra y preparación de las comidas, almacénalas de forma que sólo debas tomar la del día y quítate esa preocupación.

No permitas que las labores de casa se acumulen

Este punto pudiera parecer innecesario, ya que la misma dinámica diaria nos obliga a qué tiempo le podemos dedicar a esa tarea, pero una forma de nivelar el tiempo que le dedicamos, es planificarlo y distribuir las tareas. Si en casa todos colaboran, el tiempo que le dedica una sola persona puede reducirse más del 50%. Si cada uno de los integrantes del hogar toma una tarea, se cubren varios aspectos a la vez, lo que permite que exista más tiempo para compartir en casa o para invertirlo de otra forma.

Define las prioridades

Si bien es cierto que lo ideal es cumplir con todas las tareas de forma eficiente, lo ideal es que puedas planificar la resolución de las mismas de forma que liberes más rápido las que tienen más importancia. Hay cosas que puedes hacer más adelante o que puedas delegar a otra persona, porque no afecta de forma inmediata la situación o porque no necesitan que seas tú, personalmente, quien las atienda.

Delegar tareas no significa desinterés, significa que estás atendiendo cosas que necesitan de un cuidado especial o de una supervisión puntual.

Lleva una agenda

Programar nuestro tiempo no es algo que se aprende de un momento a otro, llevar una agenda tampoco, pero de alguna manera se empieza, las agendas son una  herramienta que no solamente nos ayuda a organizar nuestras actividades laborales, sino que también organiza las personales.

Llevar una agenda nos permite tener nuestros compromisos planificados y al alcance de nuestra mano. Agendar juntas laborales, citas médicas, reuniones de padres, estrenos de películas o series, conciertos, cumpleaños, viajes de trabajo, nos va a mantener mucho más ordenados y con una visión clara de las prioridades tanto personales como laborales.

Un punto a favor de las agendas, es que hay infinidad de formas de llevar una. En la actualidad todos los equipos móviles tienen un calendario y la opción de convertirlo en agenda, de forma que el mismo dispositivo, nos recuerde lo que debemos hacer. También podemos inclinarnos por la agenda tradicional y llevarla con nosotros a todos lados, a fin de cuentas, ambas maneras llevan al mismo punto, que es mantener nuestros compromisos ordenados.

La flexibilidad no hace daño

Si bien es cierto que mientras más planificados estén nuestros días, más fácil es ser eficiente en todos los sentidos, también es cierto que hay imprevistos que no podemos evitar, por mucho que así lo deseemos.

Una falla en el coche, una tormenta imprevista, un atasco en la ciudad, una emergencia familiar, todas estas cosas y muchas otras, nos pueden cambiar la planificación que teníamos. Lo importante es que sepamos que aunque las situaciones se compliquen, se resolverán y podrás seguir con el ritmo de tus actividades.

Disfruta de tu tiempo libre

Lo más importante de todo es que el tiempo libre que tengas, lo disfrutes plenamente. Sea en casa viendo series, en algún bar con los colegas, viendo una obra de teatro, tomando un café en un lugar nuevo, tomando una siesta con tu mascota, disfrútalo. Si estamos haciendo algo en nuestro tiempo libre que no nos está haciendo feliz, cámbialo… ¿La serie no te atrapó? Busca otra. ¿El libro es aburrido? Cambia de libro. ¿No te gustó el café de esa cafetería? Busca uno nuevo… Lo importante es disfrutar lo que sea que estés haciendo.

Estos tips son algunas herramientas que pueden ayudarte a administrar mejor tu tiempo, de forma que los aspectos personales y laborales puedan convivir armónicamente en tu vida, sin darle más importancia a uno o al otro. Ahora bien, cada persona sabe cómo gestionar sus necesidades dependiendo de su estilo de vida, por lo cual, no tienen por qué ser tomados como una receta infalible del éxito, pero si pueden ser tomados como una guía para facilitar el orden diario.

 

Tal vez cada uno de ustedes haga una modificación o adaptación de alguno de los puntos acá explicados, y esa sí es la verdadera fórmula del éxito. Adaptar los consejos o sugerencias a la forma de vida de cada persona o núcleo familiar, va a ser lo más indicado para potenciar las dinámicas ya establecidas y garantizar así, el efectivo equilibrio entre lo profesional y lo personal.