Identidad de una marca: materiales y acabados para plasmar tu logotipo

Identidad de una marca: materiales y acabados para plasmar tu logotipo

Después de haber creado tu identidad corporativa, el siguiente paso para sacarle su máximo provecho, es darle visibilidad. Para esto, nos podemos valer de las distintas técnicas, acabados o materiales que existen para tal fin.

En este artículo, encontrarás las diferentes posibilidades que existen para poner tu logo a valer, cortesía del equipo de Publigar, expertos en organización de eventos presenciales en Murcia y producción de vídeos corporativos para empresas entre otros servicios de marketing p, de forma que conozcas todas las herramientas que tienes a tu disposición y escojas la que le traerá el impacto deseado a tu marca.

Tipo de papel

A la hora de imprimir tu papelería corporativa en lo primero que piensas es en que tipo de papel escoger. Por ejemplo, existen unas marcas de papel “standard” que todas las imprentas conocen porque son las que usan en el 80% de sus encargos de papelería corporativa. Estos son papeles y cartulinas de color blanco sin texturas, que dan un buen resultado y son económicos, como el  Papel “Bond” o similar en el caso de folios o sobres y el papel “Couché” en el caso de los papeles de mayor grosor, como tarjetas de visita o carpetas. Dos opciones ideales si no puedes invertir mucho presupuesto, pero igual buscas resultados acertados.

Ahora, si quieres o puedes gastarte un poco más de dinero, puedes pedir en la imprenta que te enseñen muestras de papel. Existen variedad de tipos de texturas: el más conocido es el papel “verjurado”, que es ese que lleva unas líneas o filamentos transversales que le dan un aspecto de gran calidad. También existen papeles tipo reciclados, con reflejos metalizados, etc…Si estás pensando en un papel especial para tu papelería lo mejor es que te acerques

Sin embargo, muchas empresas optan por trabajar sobre un papel “standard” para que el protagonismo esté en el diseño y no en el papel, o en todo caso, lucir el diseño por medio de acabados que se pueden aplicar sobre el papel como termosellados, plastificados, etc… Igualmente, si tu interés es buscar un papel especial, te recomendamos acercarte a una buena imprenta para ser asesorado por expertos.

Acabados

Tintas Planas

Tu papelería pueden ser impresa en colores CMYK o Pantone. Esto depende de si vas a usar una imprenta digital o imprenta Offset. Los colores PANTONE (Guía de color más universal que existe, aunque existen otras), siempre tendrán mejor calidad que los CMYK, diferencia de calidad que radica justamente en la forma de imprimir. Y es que sucede que los colores PANTONE dejan unas masas de color más compactas, más uniformes y de mayor viveza e intensidad.

Tintas metalizadas

Este efecto metalizado se puede conseguir mediante el uso de una determinada gama de colores Pantone, los “Metallic”. Se tratan de una gama de colores convencionales a los que se les ha añadido determinados pigmentos para conseguir un brillo metalizado.

La ventaja de este sistema respecto a otros es que el incremento de coste es muy pequeño. Sin embargo, hay que tomar en cuenta el efecto metalizado es muy sutil, y que se si quiere un efecto más impresionante, hay que acuidr a otro tipo de técnicas como el termosellado.

Termosellado metálico

El termosellado o “Stamping” metálico del que hablábamos en el punto anterior es un proceso de acabado mediante el cual conseguimos transferir al papel una película de aspecto metálico gracias a una combinación de calor y presión.

Este tipo de acabado lo encontramos con frecuencia en las etiquetas de productos de alta gama como determinados vinos y otras bebidas con alcohol (whisky, gin, etc…).

El efecto que da es espectacular y transmite una idea de gran calidad y profesionalidad. El problema es que no suele imprimir detalles muy pequeños, por lo que si nuestro logo los tiene, se perderían con esta técnica. Además de que también implica un presupuesto más elevado para su obtención.

Plastificados Brillo o Mate

El plastificado o laminado consiste en adherir una lámina muy fina de plástico a la superficie de un papel, como por ejemplo podría hacerse en unas tarjetas de visita, una carpeta, etc…

Esta finísima capa plástica consigue dar un acabado con una textura suave al tacto y contribuye a la durabilidad del trabajo, ya que protege al papel de agente externos como la humedad, la grasa o el paso del tiempo.

Además en el caso del plastificado mate conseguimos un acabado de aspecto muy elegante y profesional. Así, la ventaja principal de este sistema es que no implica un gran costo. Mientras que la limitación que habría que tomar en cuenta sería que el plastificado se hace a toda la superficie en conjunto, no podemos aplicarlo sólo a determinados elementos para resaltarlos como sí ocurre con el barniz UVI.

Barniz UVI:

Por su parte, el barniz UVI es como una capa de pintura barnizada brillante que aplicado sobre una zona concreta del diseño le da al conjunto un toque sofisticado y de gran profesionalidad. Dicha técnica se puede lograr mediante Offset (Impresión tradicional) o serigrafía.

  • Offset: se hace mediante una máquina de 5 cuerpos (4 tintas + barniz) imprimiéndolo todo al mismo tiempo y secándolo mediante luz ultravioleta (UVI).
  • Serigrafía: Se aplica el barniz a los dos días de haber impreso el papel, una vez esté completamente seco. El barniz de Serigrafía da un resultado mucho más brillante y de mayor calidad. Además nos permite aplicarlo sobre papel que ya ha sido impreso y plastificado, con lo cual nos permite hacer unos acabados espectaculares gracias al contraste entre el plastificado mate que cubre todo el papel y determinados elementos que queremos destacar mediante el barniz brillo.

Relieves o “golpe seco”

La técnica de golpe seco nos permite dar un relieve a determinada zona de nuestro diseño, por ejemplo, si queremos destacar el logo en una carpeta podemos acudir a este sistema y conseguiremos un acabado muy profesional.

El procedimiento consiste en hacer dos moldes (Hembra y macho) y mediante presión conseguimos atrapar el papel entre el macho y la hembra consiguiendo que el papel quede marcado con este relieve.

El tipo de relieve puede ser alto relieve o bajo relieve dependiendo de si queremos que el papel se hunda o sobresalga. Por lo general, esta técnica suele aplicarse sobre una zona ya impresa, como por ejemplo un logo, lo que necesita de una gran precisión para que el “golpe seco” coincida con la zona impresa y no unos milímetros más allá.

Como las demás técnicas, esta presenta ciertas limitaciones, como en los siguientes casos:

  • Su elevado costo.
  • No permite hacer relieves en papeles muy finos porque se romperían, sino que siempre debemos usar material a partir de 100 gramos.
  • No podemos hacer relieves en detalles muy pequeños
  • Si por la parte de atrás de la zona que va en relieve hay algún texto muy pequeño o algún elemento importante, se puede llegar distorsionar por el relieve.

Troqueles

El troquelado de un papel consiste en perforar un papel o darle una determinada forma al contorno del mismo. El mismo puede hacerse de dos formas distintas:

  • Con troqueladora: Es el sistema tradicional que consistía en crear un molde con determinada forma y perforar el papel mediante presión.
  • Con láser: Es un procedimiento mucho más moderno que nos permite una libertad casi total al troquelar y hacer toda clase de recortes sobre el papel sin las limitaciones que presenta la troqueladora clásica.

El desafío de esta técnica es el gasto que conlleva y lo delicado que supone tener un papel recortado, ya que existe un gran riesgo de que pueda romperse. Sin embargo, ofrece un resultado espectacular y una imagen que de seguro llamará la atención del público frente a los competidores.

La Serigrafía

Se trata de la técnica de impresión más completa y de hecho, una de las más pedidas. La serigrafía nos permite imprimir casi sobre cualquier material con una calidad de color espectacular. Podemos imprimir sobre tela, piel, cerámica, metal, papel y un largo etc…Además da igual que el color de la superficie sea oscuro, ya que la tinta la tapa completamente.

Esta técnica se basa en la aplicación del color a través de distintas mallas tensadas (una por cada color) sobre la superficie que queramos en las zonas dónde no existe un barniz previamente aplicado.

Los resultados de esta técnica son tan eficientes, que quizá es una de las más utilizadas para material publicitario e incluso en el diseño de uniformes de trabajo.

Letras corpóreas

Esta alternativa de recortar un logotipo para conseguir darle volumen es una de las mejores opciones en cuanto a la calidad del resultado, además de originalidad. Para obtener dicho efecto, podemos usar PVC, metacrilato, aluminio, latón, acero o incluso corcho, y pueden ser letras sin luz o con luz, generalmente LEDS, la creatividad es el limite.

Por lo general, suele implicar un coste mucho mayor que las opciones que hemos visto anteriormente aunque también dependerá del material y el acabado que le demos. Sin embargo, si se cuenta con el presupuesto necesario, vale la pena invertir en ella, por sus espectaculares y llamativos resultados.