Las placas solares y su eficacia

Las placas solares y su eficacia

Mucho se ha dicho sobre las placas solares y su eficacia, pero queremos hablar más sobre este tema. Todos recordaremos que hace unos años se comenzó a poner de moda el tema de la instalación de las placas solares.

Las ayudas que daba el Ministerio de Energía de aquel entonces ayudaban a ello, pero pasado un tiempo dejaron de darse y no se apostó más por esta energía limpia. Algo que ha demostrado ser todo un error, pues es de las formas de contar con energía a un menor precio.

En este sentido, la población española tiene bastantes dudas sobre si es algo legal, lo puede instalar cualquier persona o el precio que tienen las mismas.

El caso es que todas las instalaciones de carácter aislado, para el autoconsumo con batería es siempre legal, eso sí, sin la intervención de la energía eléctrica en ningún tipo, con independencia del tamaño que tenga.

Dudas a nivel legal

El tema de la legalidad pasa a complicarse cuando se usa la energía combinada, esto es eléctrica y solar. Lo que ocurre es que hay que proceder al registro de la instalación solar que se conecte a la red por una serie de formularios para la compañía de electricidad y también para el ministerio de industria. Eso sí, recuerda que en muchos casos particulares, cuando no se superen los 10 kW de potencia contratada vamos a estar fuera de cualquier clase de impuesto solar.

Estos límites que nos pone la ley, básicamente se tratan de que no se sobrepasen en los paneles la potencia contratada. Poca gente tiene contratados más de 10kW de potencia a la compañía, por lo que muchos particulares no van a tener más problemas.

El autoconsumo en las comunidades vecinales o que es compartido, lo prohibía el Real Decreto 900/2015. El caso es que una sentencia del TC anuló la prohibición, pues entendía que no hay razones de peso para que los clientes no puedan llegar a compartir la misma instalación eléctrica para consumo propio. Todo esto podía abrir la posibilidad de que las comunidades autónomas fueran las que regularan y favorecieran el autoconsumo a nivel solar.

Los grandes avances en materia de tecnología fotovoltaica han causado que el precio pase a ser de entre un 80% y un 90% más económico que hace 10 años. Actualmente son de un precio más económico para poder ser instaladas en tejados particulares.

Unos cuatrocientos euros, menos de lo que cuesta un frigorífico es el precio por el que podemos comprar un equipo con el que se pueden ahorrar cincuenta euros anuales, que se podrían amortizar en 8 años y que dura del orden de veinticinco años.

¿Qué ocurre cuando no hay sol?

En nuestro país ese problema es menor, aunque si es cierto que en algunas épocas del año puede suceder que no haya demasiada potencia. Recordemos que la tecnología de estas baterías todavía no avanzó tanto como los paneles fotovoltaicos, pero hay modelos de gran interés.

Instalaciones

Este tipo de instalaciones solares autónomas o aisladas se encuentran totalmente desconectadas de la red eléctrica. Usan baterías para almacenar la energía que generan los paneles fotovoltaicos en las horas de radiación solar, usando luego este tipo de energía para que cuando no haya esta radiación no sea tan elevada para la cobertura de los consumos.

La carga de las baterías la controla el regulador de carga, evitando sobrecargas y sobrecalentamiento de las baterías para la prolongación de la vida útil. El inversor fotovoltaico va a ser el elemento que se encargará de la transformación de la corriente continua que tienen las baterías en corriente alterna para usarla en la red eléctrica interior de consumo.

Para poder dimensionar las instalaciones solares hay que saber antes el consumo diario que tendrá nuestra vivienda. Acostumbran a estar acompañadas por un grupo electrógeno de apoyo que ayuda a garantizar una autonomía completa después de que haya varios días de escasa radiación o consumos altos que no se hayan previsto. En este sentido, las empresas de instalación como nos aseguran desde Eficiencia-V, son las que deben de encargarse de ello, pues es una de sus misiones.

Autoconsumo instantáneo

Las instalaciones de tipo fotovoltaico para consumo propio no almacenan su energía en las baterías, lo que hacen es conectarse todos los días a la red interior en la vivienda, pero no dejan de conectarse en ningún momento a la red eléctrica del exterior.

Han sido pensadas para proporcionar ahorro a los consumidores, pues todo lo que se produzca por parte de los paneles fotovoltaicos pasa a ser consumido de forma directa dentro de la vivienda, lo que reduce la factura de luz en tantos kWh como se autoconsuma. La energía excedente se inyecta a la red eléctrica del exterior.