Los plazos de entrega marcan la diferencia en la compra online

Los plazos de entrega marcan la diferencia en la compra online

La evolución que experimenta la sociedad es una cuestión que afecta a todas y cada una de las patas y axiomas de la misma. Entre ellos, no podíamos olvidarnos de la economía, que se va adaptando a esas nuevas tendencias sociales que se van haciendo grandes a nivel social poco a poco. En los últimos años, podríamos decir que el cambio más grande que se ha producido ha sido el de la evolución del comercio electrónico. Hasta hace unos años, comprar por Internet era considerado como uno de los mayores riesgos. Pero, de un tiempo a esta parte, las cosas han cambiado mucho. ¡Vaya si han cambiado!

Ahora, prácticamente personas de todas las edades se han animado a comprar en el online todo aquello que han entendido que les hace falta en su vida. La pandemia también ha permitido que se potencie todo lo que tiene que ver con la venta a través de Internet y es lógico que así sea. Hemos tenido que reducir el contacto físico con la gente por obligación, pero lo cierto es que cada vez nos hacía menos gracia el hecho de tener que salir a una tienda a comprar. Comprando online, la sensación que tenemos es la de que ahorramos tiempo y dinero.

Un estudio llevado a cabo por los responsables de la web Unctad aseguraba que las ventas online en todo el mundo ya alcanzaban los 26’7 billones de dólares en el mes de mayo de 2021. Aseguraba el estudio que el COVID-19 estaba impulsando las ventas en línea a causa de esa reducción en los contactos físicos que ha demandado la irrupción del virus. Lo cierto es que, aunque no hubiera existido el coronavirus, todo lo que tiene que ver con la compra digital hubiera seguido siendo importante a día de hoy.

Esa popularidad que han alcanzado las ventas online han hecho que haya una actividad que ha mejorado sus prestaciones en los últimos años y que ha pasado a tener un papel indiscutible en la sociedad y economía actuales. Hablamos, como no podía ser de otra manera, de la logística. Ahora, las compañías no solo compiten por ofrecer lo mejor y a un buen precio, sino también por el hecho de ser las más rápidas en entregarlo. Ahí es donde entran unos servicios logísticos que siempre han sido claves en el desarrollo de un país o región, pero que ahora son, simplemente, diferenciales.

Un reportaje publicado en la web The Logistics World informaba de que el transporte, la logística y el comercio electrónico van juntos de la mano en el camino del éxito y la verdad es que no es para menos. Ha crecido el volumen de facturación de prácticamente todas las empresas logísticas, ha crecido el número de empleados que tienen a su disposición y también han crecido sus inversiones de cara al futuro. La palabra “prosperidad” es la que creemos que mejor define el estado actual del sector, un sector que está de enhorabuena por motivos más que obvios.

Una de las claves para hacer rentable cualquier tipo de negocio es que sus servicios logísticos funcionen a la perfección. El almacenaje y transporte de mercancías se ha convertido en una figura clave a la hora de ganarse la confianza de los consumidores en los tiempos que corren y profesionales como los de Trasportes Internacionales así nos lo han confirmado. En su opinión, lo que primero mira un cliente potencial a la hora de decantarse por obtener un producto que le pueden servir varias empresas es el tiempo de entrega. La calidad del mismo ocupa la segunda posición y el precio, la tercera.

No tiene pinta de que nada vaya a arrebatar la posición de privilegio a la logística

No hay ningún indicio que nos diga que la logística o el transporte van a perder el lugar tan destacado que tienen en los momentos en los que nos encontramos. La verdad es que no nos extraña en absoluto. Solamente un milagro o la misma magia podría hacer que se distribuyeran las mercancías de una manera más rápida que la que se viene efectuando en la actualidad. Y, como no tenemos constancia de que los milagros o un tipo de magia puedan ayudarnos a realizar ese trabajo, nos tenemos que limitar a seguir confiando en la logística y el transporte.

Lo mejor de todo es que no solo creemos que no van a decaer estas dos ramas de la economía, sino que tenemos fundamentos suficientes para asegurar que su poder se va a seguir extendiendo de cara a los próximos años. Y es que el comercio electrónico va a seguir siendo un factor importante de la vida de la gente en el futuro. Era un secreto a voces que se ha transformado en la más absoluta de todas las realidades.