Mil usos para el plástico

Mil usos para el plástico

El plástico es uno de los bienes que tenemos más a nuestro alcance cada día. Un material del que dependen una gran cantidad de productos y que de los cuales, en muchos casos, ni nos lo imaginamos. Sois varios los que nos estaréis leyendo desde el salón de vuestras casas, así que os proponemos que miréis a vuestro alrededor. La tele, el mando, los reproductores de vídeo, los cables, las consolas, el router, el descodificador, las patas del sofá y algunos componentes del sillón… todo eso lleva plástico. Por este motivo, por el de que es un material fundamental en nuestro día a día, queremos dedicarle este post para conocerlo un poco más a fondo. Es por ello por lo que en las próximas líneas os encontraréis que es el plástico, así como algunos de los tipos más comunes junto con sus usos.

El plástico es lo que llamamos a la unión de materiales constituidos por una variedad de compuestos orgánicos, sintéticos o semisintéticos. Estos tienen como propiedad que pueden ser maleables y es por ello por lo que pueden ser moldeados en objetos sólidos a los que con la ayuda de la tecnología les podemos otorgar un sinfín de formas diferentes, un hecho que dota a todos los plásticos de un gran abanico de aplicaciones en todos los campos.

  • El celofán. Es uno de los plásticos más comunes y se obtiene de la viscosa. Entre sus características destacan que es trasparente, impermeable, aunque la realidad es que se reblandece con la humedad y podemos incluso, con los diferentes tratamientos adecuados, imprimirlo, algo que es muy útil, por ejemplo, en confiterías.
  • El polietileno es un tipo de plástico bastante flexible el cual es muy empleado en envases y embalajes. Esto se debe a que su densidad es baja y goza de sencillez y transparencia. Además, presenta una buena resistencia a rayos X y agentes químicos. Dentro del polietileno hay tres tipos de material en función de su densidad.
  • Este es más duro y resistente que el anterior a esfuerzos derivados de la flexión, así como a la producción de fisuras al desgarro. Lo vemos habitualmente en envases flexibles o bolsas y presenta unas características en las que destacan la posibilidad de recuperación y reciclaje, así como su precio y que nos permite imprimir sobre el.
  • Cloruro de Polivinilo. No es el tipo de plástico que podamos ver cada día ya que se usa como soporte publicitario para adherir a diferentes lonas o vinilos, sin embargo, es uno de los más útiles ya que presenta resistencia al fuego, la luz, los ácidos, las bases, aceites, grasas y alcoholes. Además, posee un alto nivel de elementos contaminantes.
  • Poliamidas (Nylon). Los alimentos precocinados y pasteurizados optan por este tipo de plástico ya que incluye unas buenas calidades mecánicas al mismo tiempo que es impermeable a los olores y gases, lo que lo hace perfecto para no perder los diferentes aromas de la comida.
  • Tereftalato de polietileno. Este es un plástico usado de forma común en botellas con gas, packaging, bandejas móviles, expositores o envases con cierre de vacío. Entre sus propiedades destacan su baja permeabilidad, además de una buena resistencia a impactos y cambios térmicos. Además, cuenta con la ventaja de que es transparente y lo podemos reciclar con facilidad.

Estos son solo algunos ejemplos de las decenas de tipos de plástico que nos podemos encontrar en el mercado y es que según la función a la que sean destinados podemos optar por unos u otros. Además, sus características son propias de cada una de las opciones, es por ello por lo que antes de decantarnos por uno u otro, debemos de conocerlos bien.

Las bolsas biocompostables, el futuro de las bolsas de plástico

Las bolsas de plástico no pasan en la actualidad por sus mejores días, sin embargo, lo cierto es que los fabricantes han sabido reinterpretar el concepto y hacer que las nuevas normativas más que poner fecha de fin a su negocio, les hayan dado una nueva oportunidad hacia el futuro. En Bioplásticos Genil así lo han entendido y es por ello por lo que enfocan su visión de negocio en el de las bolsas biocompostables, unas bolsas de plástico más concienciadas con el medio ambiente las cuales se pueden reciclar con facilidad una vez que su vida útil ya ha llegado a su fin.