¿Por qué adquirir un dispensador de vino para tu bodega?

¿Por qué adquirir un dispensador de vino para tu bodega?

El vino es una de las bebidas más apreciadas por los españoles, por lo que en ningún negocio de hostelería puede faltar una buena oferta del elixir de los dioses, acompañada , por supuesto, por una buena tapa.

No obstante, detrás de ese momento en el que llenamos la copa de nuestro cliente con su selección preferida, hay todo un arte para poder elegir, almacenar y conservar de la forma apropiada los vinos, de forma que estos conserven sus características y puedan brindar lo mejor de su sabor y aroma a quien lo deguste.

Debemos asegurarnos de tener una bodega con los requisitos para la conservación de cada tipo de vino y además los utensilios necesarios para servirlo con profesionalidad. Entre estos encontramos los dispensadores, como los que solemos utilizar para servir la cerveza, y que suelen ser tema de disputa entre los conocedores del mundillo.

Aquí te explicamos las ventajas que nos ofrecen para que tomes tu propia decisión. Sigue leyendo.

Tendencias en consumo de vino en España

Antes de entrar en materia, debes conocer las tendencias de consumo de  vino en España para que puedas entender a plenitud la importancia de los dispensadores dentro de las mismas. Así, debes saber que en los últimos 10 años se ha notado una bajada del consumo en volumen, por lo menos en el caso de los vinos con etiqueta con DO. Esto debido principalmente a dos rzones:

  • Las altas multas que suelen caer sobre todo aquel que ose beber más de dos copas y luego manejar. Esto hace que prefieran optar por bebidas no alcohólicas si deben regresar a casa en coche.
  • El estilo de vida “healthy” que se práctica hoy en día y que entre sus principios tiene el de reducir el consumo de bebidas alcohólicas.

Así, estos cambios en la forma de consumo del público español, no solo ha llevado a la reducción en el consumo de la bebida a base de uvas, sino que también trae como consecuencia que:

  • Ahora se da más preferencia a la calidad que a la cantidad que se consume
  • Los consumidores ahora quieren vivir una experiencia degustativa, más que una noche de emborrachamiento.
  • El consumidor busca informarse más sobre los origines de los vinos y como están elaborado, llevándolos a pedir vinos muy selectos según sus gustos
  • Los negocios de hostelería encuentran la solución a este cambio de estilo en consumo con la oferta de vino por copa, lo que además les reporta variedad de ventajas.

El auge del vino por copa

Ahora es muy popular la oferta y demanda del vino por copa ya que nos aporta los siguientes beneficios:

  • Permite evitar desperdicios, el consumidor pide exactamente lo que va a consumir.
  • Se tiene un margen más alto sobre una botella vendida a la copa que vendida a la unidad
  • Se pueden ofrecer vinos más caros, ya que al servirse en copa es más accesible a para los consumidores, por lo que los ingresos aumentan.
  • Permiten ofrecer un food/wine paring lo que favorece el consumo de la bebida durante la comida
  • Los consumidores que asisten en grupos o parejas pueden elegir cada uno lo que quiere tomar, e incluso cambiar y probar opciones diferentes.

¿Por qué un dispensador de vino?

Ya vimos que hoy en día lo más pedido en los bares españoles es la degustación de vinos por copa, así, entran en escena los dispensadores de vino.

Estos, para el que no los conozca, son sistemas de almacenamiento de vino que protegen los vinos finos de la oxidación utilizando nitrógeno presurizado o argón

El nitrógeno y el argón son gases inertes, es decir que no tienen color, olor o sabor que puedan afectar la composición original de los vinos. Así, cuando el nitrógeno es bombeado en una botella, desplaza el aire oxigenado y llena el espacio extra. Mientras que, el argón, que es más pesado que el aire, proporciona un beneficio adicional al formar una manta que descansa sobre la parte superior y protege el vino.

De esta forma, las botellas se sellan, atrapando los gases inertes e impidiendo que entre más oxígeno en la botella y arruinando el vino. En términos más sencillos de entender, los dispensadores introducen gas inofensivo en la botella de vino para que el oxígeno no pueda entrar y arruinar su botella. Además, algunos de estos dispositivos vienen con temperatura regulada para mantener el vino a la temperatura que necesita para conservar sus características intactas.

Pero, los expertos en  dispensadores de vino de Bodegas Climatizadas Vicave nos comentan que estos tienen más de una ventaja:

  • Mantienen la temperatura correcta del vino: De hecho, se dividen en dos zonas de temperatura diferentes, de forma que puedas usarlo tanto para vinos blancos como para tintos.
  • Conservan el vino restante en perfecto estado: Como dijimos anteriormente el sistema del dispensador introduce Nitrógeno Alimentario en la botella que no afecta su sabor u olor. Así,  cada botella abierta se puede guardar hasta unos 30 días en el dispensador, conservando los aromas y el sabor intactos.
  • Optimizan el número de copas servidas: Permite programar la cantidad de vino deseada por copa. De hecho, permite  ajustar 3 dosis de servicio por cada botella, permitiendo diferentes experiencias de degustación. De esta manera también  evitamos que una copa servida vaya más corta de lo normal, lo que no agradará para nada a nuestros clientes, o que más bien, vaya demasiado llena y se desperdicie producto. Además que nos permite llevar una cuenta de cuántas copas se sirven por botella, permitiéndonos tener un control exacto sobre su rendimiento.
  • Escaparate para nuestros mejores vinos: Otro punto a favor de los dispensadores es su valor estético, y es que nos sirven a manera de exhibidor para nuestra oferta de vinos. Y tan bueno es, que estudios en materia han demostrado que un dispensador de vinos bien situado aumenta el consumo de vinos en el local.
  • Ampliación de la oferta de vinos: Uno de los problemas de los negocios que ofrecen vinos por copas es que después no saben que hacer con el resto de las botellas abiertas. Un dispensador de vinos es la solución ya que te permite abrir todas las que quieras y luego conservar el resto en el dispensador sin que  se arruinen sus cualidades.
  • Permiten catar antes que comprar: Este es un beneficio para las tiendas de vino en donde podrían ofrecer primero copas de alguna selección para enamorar al cliente y que este acceda a comprar la botella entera.

Dispensador de vino y longevidad

Como ya mencionamos anteriormente, los dispensadores de vino permiten que tu botella dure abierta por hasta 30 días y sin perder sus cualidades, ventajas que suena bastante atractivas para cualquier negocio de hostelería que trabaje con la oferta de vinos por copas.

Estos negocios especializados en la oferta del elixir siempre han tenido que lidiar con la dificultad de conservar un buen vino en su estado original y sin alteraciones. Esto porque, como bien saben los conocedores, el vino es bastante temperamental. Suele reaccionar a los cambios de temperatura, siendo que aquellas muy altas aceleran el envejecimiento y les hacen perder su sabor y equilibrio, mientras que las temperaturas demasiado bajas pueden frenar su crecimiento.

Pero, también entra en escena la humedad, que al ser demasiada puede arruinar la etiqueta del producto restándole valor en su venta y si más bien, el ambiente está demasiado seco, el tapón de la botella puede agrietarse y dejar pasar el oxígeno, el cual deteriorará poco a poco nuestro producto. Recuerda que si bien, el oxígeno debe pasar a la botella en pequeñas dosis para ayudar a su proceso de maduración, de forma descontrolada puede dañarle por completo, arruinando su sabor, aroma y color.

Por otro lado, el acetaldehído, que es producto de fermentación de la levadura, puede provocar la presencia de bacterias formadoras de película, como las bacterias acéticas. Estas, en pequeñas dosis dan un sabor de manzana verde a los vinos, mientras que en demasiadas cantidades hace que el vino se oxide, lo que comúnmente le pasa a las botellas que quedan abiertas  y sin ningún tipo de sistema de conservación.

Así, se puede decir que los dispensadores de vino llegan al rescate, ya que permiten mantener el vino libre de exceso de oxígeno y a la correcta temperatura, conservando lo mejor de sus cualidades hasta por 30 días y pudiendo dosificar cada copa de vino sin que haya desperdicios.

Los vinos más adecuados para la conservación a largo plazo

No obstante, tenemos que advertirte que estas ventajas son aprovechables dependiendo del tipo de vino que quieras conservar en el dispensador, siendo que hay algunos que son más adecuados para tal fin.

Por ejemplo, existen muchas opciones que tienen un medidor de doble temperatura para almacenar tanto blancos como tintos. Sin embargo, sólo los vinos tintos se deben almacenar en las Estaciones de Escaparate y Degustación, ya que estos modelos no vienen con reguladores de temperatura.

Por otro lado, se recomienda más que todo almacenar aquellos vinos de precio medio-alto que se oxidan rápidamente. Lo mismo con los vinos blancos y con algunas selecciones de vino más viejo. Por el contrario, se debe evitar almacenar champán y otras burbujas, ya que más bien requieren de  dióxido de carbono, en lugar de nitrógeno o argón, para preservar esa efervescencia característica.