Si quieres pintar tu coche, hazlo en una cabina de pintura

Si quieres pintar tu coche, hazlo en una cabina de pintura

El carné de conducir por puntos ha cumplido con su objetivo de aumentar la seguridad en la carretera, al menos eso dicen los datos, ya que desde su implantación se pasó de unos cinco mil muertos anuales a una cifra menor que ronda los mil setecientos, que siguen siendo muchos pero sin duda muchos menos.

Lo cierto es que la reducción del número de fallecidos es también causa de la normativa que existe para sacarse el carné de conducir, que es mucho más estricta que la existente hace años. Actualmente el examen de conducir puede llegar a los cuarenta y cinco minutos, y se recoge con exhaustividad las faltas que se realizan durante la conducción.

Estas medidas no sólo tienen grandes beneficios para el estado gracias a que se recauda más dinero, tanto de multas por pérdida de puntos y cursos reeducación, sino también porque renovar las tasas de un examen de conducir suspendido supone una gran fuente de ingresos. Lo que por un lado es positivo, ya que ese dinero se puede reinvertir en infraestructuras y seguridad en la carretera.

Pero a pesar de todo nadie está a salvo de que en un momento dado se pueda sufrir un accidente. Una vez que comprobamos que no hay heridos ni problemas graves en los pasajeros, pasamos a ver cuánto puede costar la reparación, y aquí nos damos cuenta de lo que vale las reparaciones de chapa y pintura. En el artículo de hoy vamos a ver que el repintado se debe de hacer en cabinas de pintura, ya que de lo contrario la inversión no merece la pena.

La importancia de las cabinas de pintura

El proceso de repintado de un vehículo es complejo, y debido a ello puede llegar a requerir mucho trabajo. Para muchos, el repintado puede ser un arte, pues se deben preparar las piezas para no pintar las partes que no necesitan pintura, aplicar el barniz de manera homogénea, y tener cuidado de que todos los pasos se realizan de manera correcta.

Para realizar muchos de estos pasos se requiere mucha precisión con la herramienta más utilizada a la hora de aplicar pintura, la pistola aerográfica. Pero sin duda, sin una cabina de pintura no se podría obtener un resultado final óptimo. Y es que la pintura aplicada al aire libre nunca quedará bien.

La cabina de pintura, al ser un recinto cerrado y estanco, permite realizar las distintas aplicaciones libres de impurezas, pues en ella se produce el ambiente idóneo para un repintado de calidad. Asimismo, desde el punto de vista medioambiental, retiene la mayoría de las partículas de pintura y compuestos orgánicos volátiles (COV o VOC, por sus siglas en inglés). Además, en cuanto a la prevención de riesgos laborales, permite al pintor trabajar en unas condiciones controladas. Por otro lado, las cabinas de pintado también actuales permiten también el secado de piezas (cabinas-horno), ya sean de gasoil, gas o también las más modernas de paneles endotérmicos (corriente eléctrica).

Durante la fase de pintado, en la cabina de pintura circula aire desde el techo hacia el suelo. Esta circulación forzada de aire, vertical y hacia abajo, es la encargada de arrastrar los restos de pulverización aerográfica. De este modo, el aire que circula en el interior de la cabina se toma del exterior y se hace pasar por un filtro para eliminar las principales impurezas, después puede ser calentado mediante una caldera y un intercambiador que eleva su temperatura hasta el punto óptimo de aplicación.

En este sentido, los criterios de temperatura, humedad y velocidad de aire están determinados por los diferentes tipos de pintura, matriz de aplicación y destino de la pieza tratada y dependen, en gran medida, de las condiciones recomendadas por los fabricantes de pintura. Convencionalmente unas condiciones de temperatura de entre 22 y 26ºC y entre un 40 y un 60% de humedad relativa son adecuadas para la mayoría de las aplicaciones y productos, aunque pueden existir restricciones particulares.

Este tipo de cabinas de pintura no son fáciles de construir, y a pesar de que hay videos de cómo construir este tipo de cabinas, la mejor solución es adquirir una de un especialista. Mercury es una de estas empresas, ya que desde 1950 desarrolla su actividad como empresa fabricante de cabinas de pintado y secado e instalaciones para tratamiento de pintura y superficies.