Resolver con eficacia procesos judiciales, la principal de los abogados

Resolver con eficacia procesos judiciales, la principal de los abogados

En un país como el nuestro, estar bien asesorado legalmente es realmente importante. Es cierto que cualquier persona de este mundo necesita esa protección jurídica con independencia de dónde viva, pero no es menos verdad el hecho de que, en España, con la cantidad de burocracia que existe en una amplísima diversidad de asuntos, es indispensable que tengamos a alguien que sepa desenvolverse en este aspecto. Y un abogado o abogada es la persona perfecta para ello. No hay ninguna duda al respecto y no debemos tenerla si no queremos engancharnos en el incesante y pesado papeleo español.

Por desgracia, la dificultad para solventar papeleos de una manera rápida y eficaz es algo que está de actualidad y lo va a seguir estando. Eso, cuando existe un problema legal de por medio, es una complicación realmente grande para nuestra vida, sobre todo teniendo en cuenta que estar metido en un proceso judicial, por mucho que seamos inocentes, contribuye a que nuestra imagen se vea realmente dañada. No cabe la menor duda de que hay que salir de un proceso judicial tan pronto como nos sea posible y que de eso se tiene que encargar el abogado en el que depositemos nuestra confianza.

La verdad es que podemos darnos por satisfechos en algo en un país como el nuestro: teníamos a un abogado por cada 300 habitantes, tal y como se desprende de esta noticia del diario El País, en el año 2002. Esto viene a decir que hay una cultura por el estudio del Derecho en el interior de nuestras fronteras y eso nos permite tener a nuestra disposición a un conjunto de profesionales que, desde luego, se conocen hasta el último resquicio de la ley. Gracias a este tipo de profesionales, muchas veces tenemos la oportunidad de recortar la burocracia en un proceso judicial y acelerar su resolución de acuerdo a nuestros intereses.

Una noticia publicada en el diario Expansión en 2014 hacía referencia a que estaba aumentando el número de alumnos que estudiaba Derecho en España. Eso sí: estaba descendiendo el número de gente que decidía estudiar únicamente esa carrera. La cifra general, por tanto, estaba aumentando gracias a todas aquellas personas que habían escogido un doble grado en Derecho y otra materia, que normalmente suele ser Economía, Ciencias Políticas o Periodismo, entre otras. Lo cierto es que a nadie le cabe duda alguna acerca de la idoneidad de tener conocimientos en Derecho para saber de qué manera podemos recortar la duración de un siempre pesado y costoso proceso judicial.

En varias encuestas publicadas en los últimos meses en medios de comunicación y páginas web especializadas en Derecho se comenta que el principal aspecto negativo de los procesos judiciales en España es el hecho de que se alargan mucho más de lo que deberían. Son muchas las personas que acaban desquiciadas por completo en lo que tiene que ver con este asunto y la verdad es que no es para menos. Los profesionales de este bufete de abogados en Tenerife, en efecto, nos han indicado que una de las peticiones que más les comunican sus clientes antes de que se formalice la relación entre ambos es que acelere el proceso en el que está inmerso o en el que podría llegar a estar inmerso.

Una cuestión que no parece que vaya a cambiar 

Da la sensación de que los procesos judiciales van a seguir siendo exactamente de la misma manera en la que se han desarrollado durante toda la vida en España. Vamos a tener que seguir intentando acortar todo tipo de procesos judiciales para intentar salir cuanto antes de ese atolladero. Y para ello seguiremos necesitando la actividad de los abogados, que son los mejores garantes de nuestros intereses en cualquier proceso con las características de las que os hemos venido hablando.

Todos los problemas derivados de los procesos judiciales obedecen a una tendencia cultural y a un inmovilismo que no ha reportado ningún tipo de beneficio a la sociedad española. Bien harían las autoridades competentes en el asunto en tomar todas las medidas posibles para agilizar trámites y procesos. Hay casos que pueden tardar años en resolverse y lo cierto es que eso no es ni serio ni conveniente. La inmensa mayoría de la población española así lo piensa.

Está claro que tenemos opciones de combatir a los interminables procesos judiciales que campean por España. La verdad es que, para muchas personas, encontrar un abogado que cumpla con una función como esa con eficiencia es fundamental. Por eso es una auténtica bendición que tanta gente se haya interesado por estudiar Derecho en el interior de nuestras fronteras. Ojalá que así siga siendo de cara a los años que están por venir.